Síntomas y causas de la demencia

Causas y síntomas de la Demencia:

Las demencias pueden ser degenerativas, cuando se produce una muerte progresiva e irreversible de las neuronas como es el  caso de la enfermedad de Alzheimer y no degenerativas cuando la pérdida de neuronas puede detenerse.

 

En el caso de la demencia causada por el consumo abusivo de alcohol donde la pérdida de neuronas finaliza cuando el paciente deja de consumir alcohol aunque no recupere las neuronas que ya han sido eliminadas.

También pueden considerarse primarias cuando la demencia es, en sí misma, el principal trastorno que presenta el paciente; y secundarias, cuando el deterioro de las funciones intelectuales se produce a consecuencia de otros factores como un trauma craneoencefálico, una intoxicación por alcohol, fármacos o drogas, un déficit de vitaminas, o la demencia está asociada a otra patología como el sida, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob, Parkinson etc.

 


Motivos más frecuentes de demencia:

 

  • Enfermedad de Alzheimer (50-90%). Hoy en día se postula que la presencia de apolipoproteína E está estrechamente ligada con el desarrollo de demencia.
  • Infartos cerebrales múltiples (5-10%).
  • Alcoholismo (5-10%).
  • Trastornos endocrino-metabólicos, como el hipotiroidismo y la deficiencia de Vitamina B12
  • Alteraciones cerebrales, como neoplasias, hematomas…
  • Otras enfermedades degenerativas, como la de Pick, Parkinson, Huntington.
  • Infecciones del sistema nervioso central.

La mayoría de las demencias son irreversibles y no tienen cura, aunque se pueden tratar los síntomas acompañantes. Es muy importante averiguar si la causa de la demencia es tratable, ya que aproximadamente un 10% de las demencias son reversibles si se tratan a tiempo.

 


Causas tratables

  • Demencias vasculares, debidas a un riego sanguíneo cerebral insuficiente.
  • Demencias postraumáticas.
  • Demencia a consecuencia del abuso de alcohol.
  • Enfermedades metabólico-carenciales: alteraciones tiroideas, déficit de vitamina B12, folato y vitamina B1
  • Enfermedades inflamatorias e infecciosas, como la meningitas, sífilis, vasculitis…
  • Procesos intracraneales.

 

Causas no tratables e irreversibles

  • Enfermedades  degenerativas.
  • Enfermedades infecciosas, como el sida

 



Síntomas de la demencia:

Los primeros síntomas de demencia son leves y raras veces son asociados a una posible enfermedad. El paciente tiene ligeras alteraciones de la memoria, que se confunden con cansancio en muchas ocasiones, pero él puede no ser consciente de estos olvidos.

Suelen ser los compañeros de trabajo o la familia los que ven una pérdida de la eficacia, un mayor número de errores, y una mayor dependencia de agendas y anotaciones para recordar las tareas (demencia leve).

Posteriormente el paciente con demencia tiene dificultad para mantener sus relaciones sociales, olvida nombres propios, citas o conversaciones, repite varias veces la misma pregunta porque no retiene las respuestas…

El paciente está cada vez más desorientado, no cumple compromisos sencillos, y puede perderse al realizar recorridos habituales (demencia moderada).

Cada día olvida más sucesos y se muestra más indiferente hacia su entorno y la sociedad en general, empieza a necesitar ayuda para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria, y tiene problemas graves con el lenguaje; además, presenta cambios bruscos en el humor y alteraciones emocionales.

Por último, pierden todas las facultades mentales, no reconocen a los familiares, y son totalmente dependientes (demencia grave).

 


Los principales síntomas que manifiestan la mayoría de las personas con demencia severa son:

  • Pierden la noción de su propia identidad y del tiempo.
  • Tienen alucinaciones y delirios, y a veces su comportamiento es violento. Esto se observa sobre todo en la demencia frontotemporal y en la demencia por cuerpos de Lewy
  • No pueden acometer por sí mismos tareas ordinarias y sencillas.
  • Sus patrones de sueño se ven alterados, y se despiertan con frecuencia durante la noche.
  • A menudo sufren incontinencia.
  • Pueden tener problemas para deglutir.
  • Es difícil comunicarse con ellos porque no entienden el lenguaje, y hablan de forma confusa, o no utilizan las palabras correctamente.

Los pacientes suelen fallecer por neumonía u otra infección porque, tras 5-10 años de evolución de la enfermedad, debido a que sus defensas están disminuidas y, en ocasiones, el deterioro de la función deglutoria puede conllevar aspiraciones bronquiales.